R.Madrid 3 - Sporting 1. Rozaron la proeza

Buen partido del Sporting en el Santiago Bernabéu, cimentando mayormente en un gran trabajo defensivo y que estuvo a tan solo a 20 minutos de estar acompañado de un resultado positivo. Clemente plantó en el estadio madridista un equipo con gran número de integrantes de caracter defensivo y juntó las lineas a la perfección, maniatando la capacidad de crear oportunidades del equipo blanco que por momentos llegó a desesperarse. La idea de Clemente de plantar una defensa poblada hizo que optase por hacer debutar a un nuevo guaje del B. En este caso Moisés sería el elegido para formar una defensa de 5 junto a Gálvez, Iván, Botía y Canella.

Todo hacía presagiar que el Real Madrid saldría en tromba y que al Sporting le iba a caer la del pulpo. Los blancos se jugaban la Liga y aunque Mourinho dejó en el banquillo a hombres importantes como Di María, Benzemá o Kaká, lo cierto es que la alineación mostraba el poderío ofensivo que tienen los blancos, con hombres como Cristiano, Ozil o Higuaín que siembran el pánico allá por donde van. Sin embargo el Sporting controló a la perfección al Madrid. Las líneas muy juntas y un sólo hombre en punta, Sangoy, con Trejo y De las Cuevas encargados de tirar las contras. En una de ellas Trejo estuvo a punto de adelantar al Sporting pero su disparo fue muy centrado y fácil para Casillas. El Madrid se estrelló una y otra vez contra el planteamiento defensivo ordenado por Clemente y el Sporting cada vez se sentía más cómodo. Prueba de ello fue que se adelantó en el marcador, en una contra lanzada por Trejo que tras adentrarse en el área y recortar a Ramos obligó al andaluz a rebañar el balón con la mano. Penalti que se encarga de transformar De las Cuevas. Quedaba una hora y el Bernabeu comenzaba a murmurar. Lamentablemente tan solo duró 7 minutos la ventaja rojiblanca, ya que un error al tirar el fuera de juego del debutante Moisés fue aprovechado por Higuaín para establecer el empate con el que se llegó al descanso.

La segunda parte fue más de lo mismo. El Madrid estrellandose contra el Sporting y los rojiblancos bien plantados en el terreno de juego fiando su buena suerte a pillar alguna contra. Los blancos apretaban cada vez más y empezaban a gozar de ocasiones ante el cansancio lógico de los rojiblancos, que no dejaron de correr como jabatos durante todo el partido. Un error de Trejo, que hasta entonces estaba haciendo un auténtico partidazo provocó el segundo gol del Madrid, ya que Di María lo aprovechó para centrar al área, donde Cristiano establecía su gol número 41 de la Liga, ahí es nada. Con el 2-1 el Madrid ya se tranquilizó y fruto de otra pérdida en el centro del campo llegó el 3-1 de Benzemá. Con el tercer tanto madridista llegaría el show del indeseable Mourinho, que ni corto ni perezoso pegó un corte de mangas fruto seguramente de un nerviosismo que no esperaba tener en este partido. Es de esperar que algún jeque de la liga inglesa se lleve a este impresentable el año que viene a la Premier y así dejemos de ver estos actos tan innecesarios como absurdos.

La derrota era esperada pero al menos la imagen del Sporting fue de los más honrosa. Si hay que caer y si hay que bajar ha de ser así. El equipo se vació durante los 90 minutos, y aún con el 2-1 o el 3-1 en el marcador todos y cada uno de los rojiblancos vendieron cara la derrota. Cabe destacar actuaciones individuales soberbias, como por ejemplo la de Gálvez, al que seguramente le faltará calidad para actuar en el mediocentro pero que como defensa ayer estuvo impecable. El andaluz será un defensa muy aprovechable para el futuro, ya que da a la retaguardia cosas que siempre han faltado por estos lares, contundencia y poderío físico. También hizo un gran partido por segunda semana consecutiva Oscar Trejo, aunque lamentablemente tuvo los errores que costaron el partido, fruto seguramente del cansancio acumulado durante el mismo. El argentino trabajó como el que más y dio constante oxígeno a sus compañeros cuando recuperaban el balón, aguantándolo, a veces en exceso, y montando contras que provocaron las ocasiones más claras e incluso el penanti que supuso el gol. Muy destacable nuevamente fue la actuación en el centro del campo de Alberto Lora, un auténtico pulmón que además da fútbol al equipo. Esta debe ser la posición del madrileño, ya que en el lateral estamos perdiendo a un jugador que puede dar mucho más al equipo en una posición mucho más determinante que la del lateral. Afortunadamente la llegada de Clemente servirá para algunas cosas como para "descubrir" que Lora debe jugar aquí y que el lateral derecho está perfectamente cubierto por un hombre de la casa como Pedro Orfila. No todo va a ser malo.

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